domingo, 8 de junio de 2008

TE QUEDASTE SECA. Romualdo Capú

Te quedaste seca
En Tapa dura, 566 pps

Te quedaste seca, de Romualdo Capú

Te quedaste seca es, ante todo, un libro de amor.

Un hombre se despierta a las siete de la mañana y observa a su mujer, que está al lado, quieta e inmòvil.

Como tiene que ir a trabajar, se levanta, pone una pava para el cafè, y se ducha, y, cuando vuelve al dormitrio a buscar la ropa interior para cambiarse, su mujer sigue en la misma posiciòn. Entonces èl le sopla el cuello. Le pega una palmada. La zamarrea un poco. Todo para ver si se mueve y quedarse tranquilo. Al ver su no reacciòn, decide apretarle la nariz indefinidamente, obsturando su respiraciòn, para que despierte. Pasan cinco, diez, quince minutos, una hora: no hay cambios, y comienza a sospechar.

Romualdo sabe que tiene que ir a trabajar: asì que la tapa un poco, desayuna ràpido, y sale. Cuando llega a las seis de la tarde, lo confirma: su mujer ha finado en su propia cama. "Te quedaste seca", cuenta el autor que fueron las primeras palabras que le salieron al verla inmòvil en la cama. Inmediatamente, cuenta el que, sin saberlo ("no sé bien por qué lo hice", comenta en las palabras iniciales), se vistió de rosa, se sintió invdadido por un espiritu marroncito ("no sé bien por qué me sentí así"), "y comencé a confesarle a ella todo mi amor y recordar todo lo que habíamos vivido juntos, como por ejemplo esa vez que tomamos mate en la plazoleta del complejo de las Tres Villas", evoca en las páginas del libro.

De una prosa exquisita, incluye las poesías que le dicta a su amada en el momento en que llega de trabajar, más las confesiones (escritas especialmente para este libro) de más de catorce años de amor, como por ejemplo, "Nunca te metí los cuernos", parte uno, parte dos, y parte tres; o "De quién sería ese cinturón negro con un caballo en la evilla", en parte total; o "El día que tu vieja me amenazó con una botella de cerveza partida", en parte total también.

Un libro de amor, infaltable en las bibliotecas de gustosos lectores.

La imágen utilizada para el arte de tapa, (que fue realizado por el equito técnico de de la Manija ediciones), fue pedida y aceptada telepáticamente aquí.

2 comentarios:

Laviga dijo...

Conmovedor.

Sin embargo, y como recurso de marketing, yo habría recomendado que al título se le colara un toque algo más intimista, algo que nos invite a querer conocer la historia de la finada por nuestra, por cercana, por amiga.
Ponele:
"Te quedaste seca, Martita"

Por otra parte, rescato el buen gusto del autor al combinar el marroncito del espíritu con el rosa de su ropa. Muy in.

Apuntes+Editorial dijo...

Querida laviga:
Tiene razón con ésta cuestión del marketing; sucede que Romualdo Capú estaba asérrimamente aferrado a su libro y nos rogó, de cuclillas, que no cambiáramos nada de lo que él había escrito porque "el libro lo sentí así...fue como un parto". Pero tiene usted toda la razón.
Y, obviamente, claro que es in: el buen gusto del autor fue detectado de inmediato por la gente que compone de la manija.
Gracias por tu visita.